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Investigación del FBI, detrás de la salida de Adán Augusto

Adán Augusto, salió del senado por investigaciones del FBI

J. Jesús Lemus

Febrero 5 de 2026

La salida de Adán Augusto López Hernández de la Coordinación de la Fracción de Senadores de Morena, no es fortuita. Es una jugada de la presidenta Claudia Sheinbaum, para tratar de rescatar el proyecto de construcción de la Cuarta Transformación, pese a que dicha salida signifique el inicio del rompimiento con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La renuncia de Adán Augusto López es una petición del propio presidente Donald Trump. Es parte de una estrategia unilateral que ha iniciado el gobierno norteamericano para ir a la cacería de los políticos ligados al crimen, que siguen siendo protegidos por la presidenta que dice defender la soberanía nacional.

Claudia Sheinbaum lo puede negar, así como negó que Trump le haya pedido que dejara de mandar petróleo a cuba. Lo cierto es que Donald Trump pidió la salida de Adán del liderazgo del Senado, para dejarlo sin foro público, para cuando llegue el momento de ser requerido por el gobierno norteamericano por sus nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación, con los que integró una sociedad criminal para desfalcar la hacienda norteamericana.

El senador Adán Augusto López Hernández, el mismo que hoy ya no es investigado por la FGR de Ernestina Godoy, es investigado por el FBI. Hay por lo menos cuatro causas criminales radicadas el Estado de Texas, de las que conocen un juez federal, que ha dado autorización para que el “hermano” de López Obrador sea interferido en sus comunicaciones privadas.

Sí. El senador Adán Augusto López está siendo espiado por el gobierno norteamericano. Lo han ligado con una red criminal denominada “La Barredora”, en sociedad con el Cártel Jalisco Nueva Generación, que al menos entre el 2019 y el 2023 logró evadir de la hacienda norteamericana pagos de impuestos por más de 2 mil millones de dólares.

De acuerdo con fuentes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la red criminal que operó Adán Augusto López Hernández, mediante dos brazos ejecutores, Hernán Bermúdez Requena y Sergio Carmona Angulo, habría defraudado al fisco norteamericano a causa de la exportación ilegal de petróleo crudo, para ser refinado en diversas plantas de Texas, y la importación también ilegal de los combustibles derivados de la refinación.

Hay que recordar que Adán Augusto López Hernández, durante el tiempo que se mantuvo al frente de la Secretaría de Gobernación —según se refiere en las 32 carpetas de investigación archivadas en la FGR—, también fue el cerebro y protector desde el gobierno de un grupo delictivo que se dedicó a robar petróleo crudo a Pemex.

LA RED CRIMINAL

La red criminal de Adán Augusto López Hernández, que investiga el FBI, en la que colaboraron otros políticos mexicanos ligados a Morena, como Mario Delgado, Alfredo Ramírez Bedolla, Rubén Rocha Moya y Alfonso Durazo Montaño, se dedicó a extraer ilegalmente miles de barriles de petróleo crudo de las refinerías de Minatitlán, Veracruz, y Altamira, Tamaulipas.

Ese petróleo era cargado en buques de empresas fantasmas, ligadas a socios comerciales de Andrés López Beltrán, los que zarpaban del puerto de Coatzacoalcos y de Altamira, para llevar el petróleo crudo hasta el puerto de Corpus Christi, Texas.

Cuando los buques cargados con petróleo robado de Pemex, pasaban por las aduanas mexicanas y norteamericanas, se declaraba que dichos barcos llevaban aceites de desecho u otros materiales derivados del petróleo que se encuentran exentos de impuestos o están trazados con impuestos más bajos que el petróleo crudo.

En ese punto, tanto a la hacienda mexicana como a la norteamericana, la red de huachicol causó desfalcos fiscales muy importantes, los que, cuantificados solo por el daño causado al gobierno norteamericano, se estiman en más de 2 mil millones de dólares. El desfalco fiscal causado al gobierno mexicano se estima que fue en la misma proporción.

Una vez que el petróleo crudo ingresaba a suelo norteamericano, este se transportaba en pipas para ser procesado en la refinería Deer Park, propiedad de Pemex, en donde —con la complicidad del entonces director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, se hacía la industrialización del crudo para extraer los combustibles pertinentes.

Dichos combustibles extraídos del petróleo crudo, entonces eran devueltos a México. Millones de litros de gasolinas, diésel y turbosina, eran sacados en tren de Texas, e ingresados a México, a través de la aduana de Piedras Negras, Coahuila, en donde —otra vez— no se pagaban los impuestos correspondientes.

MILLONARIAS UTILIDADES

El combustible refinado en Texas, que también era declarado aceites de desechos ante la aduana norteamericana, una vez en suelo mexicano —a donde era transportado en carrotanques— se comenzaba a distribuir en una red de 600 gasolineras que operaba el clan de los hermanos Carmona Angulo.

De las utilidades económicas eran partícipes diversos actores en ese entramado, desde los hijos de Andrés Manuel López Obrador, Andy y Gonzalo, hasta el secretario de Gobernación Adán Augusto López Hernanadez y el entonces presidente de Morena, Mario Delgado, además de los gobernadores Ruben Rocha Moya, Alfredo Ramírez Bedolla y Alfonso Durazo Montaño, y los que luego serían senadores de Tamaulipas, José Ramón Gómez Leal y Olga Sosa Ruiz.

Lo anterior también se menciona en la investigación que el gobierno de Estados Unidos encomendó al entonces Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, quien se apoyó en una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación para llevar a cabo dicha investigación, para lo cual pagó 4 millones de pesos.

Por haber compartido información de una causa criminal investigada por el gobierno de Estados Unidos, Alejandro Gertz Manero, hoy embajador de México en Reino Unido, también es investigado por el FBI, y podría ser llevado ante la justicia norteamericana por haber traicionado la secrecía judicial.

Por lo pronto, el que es investigado por el gobierno de Estados Unidos, a causa de su sociedad con una empresa criminal, creada con la intención de desfalcar a la hacienda de Estados Unidos, es Adán Augusto López Hernández, quien fue obligado a dejar la coordinación de la banca de Morena en el Senado, para que su próximo proceso judicial no sea visto como una agresión a la soberanía política mexicana.

La Opinión de México

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