Salud

Covid-19: pero Consar sólo patea el bote

Gustavo Leal F.*

Según la Comisión de Ahorro para el Retiro (Consar), en unas semanas, la pandemia de Covid-19 borró 156 mil millones de pesos del ahorro pensionario, mientras los retiros por desempleo alcanzan cifras récord.

Inmediatamente después de la turbulenta aprobación (en la Cámara de Diputados) de la iniciativa Vela Dib-Dolores Padierna para reformar el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) en evidente conflicto de interés, el ex responsable de la Amafore, Carlos Noriega Curtis, ahora increíblemente titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de Hacienda de la 4T, se precipitó a declarar que ella da mejores opciones a las Afore para invertir en el mercado nacional e internacional”. Es decir, todo para las Afore, poco para las pensiones y los dueños de los recursos.

Y luego, muy seguro, agregó que esa reforma abre posibilidades nuevas de inversión: emisiones directas y préstamos de valores. Todo ello con el fin de darle liquidez al mercado, asegurando que las Afore no se sientan restringidas y sean líquidas ( El Economista, 2/5/19). ¿Y las pensiones de los dueños de los fondos? Noriega estimó que también se mejora la operación y desarrollo del portafolio de inversión de las Afore: Certificados de Capital de Desarrollo y Certificados de Proyectos de Inversión, así como los fideicomisos en bienes y servicios.

Preservando el uso neoliberal de los recursos pensionarios, Noriega enfatizó que la reforma busca potenciar el rol de las Afore en el desarrollo del sistema con mejores rendimientos, además de fortalecer la inversión en infraestructura, como los proyectos prioritarios de la 4T. Sólo al final –y muy de pasada– alude al centro del asunto público: las pensiones. En su opinión, pasar de Siefore a Fiefore mejorará los rendimientos de los trabajadores que ahorran para obtener una pensión.

Lo siguió –a pie juntillas– el presidente de la Consar de la 4T, Abraham Vela Dib, para quien –con la reforma– las comisiones sobre el saldo seguirán bajando y, junto con la nueva comisión que se cobre sobre rendimientos, no deberá ser mayor a 0.70 por ciento. La suma de ambas comisiones no debe superar ese porcentaje para 2024. Esas comisiones se empezarán a cobrar en 2020. Por ejemplo, si la comisión sobre saldo de una Afore es 0.65 por ciento, y es de las Afore que brindan los mejores rendimientos, entonces podrá cobrar una comisión adicional de 0.05 por ciento: es un dulcecito que les daremos a las Afore, un incentivo ( El Economista, 7/5/19).

Después de que Hacienda y Banxico anunciaran las Ocho acciones para impulsar el sector financiero (8/1/19) –en la que destaca otorgar mayor flexibilidad al régimen de inversión de las Afore para alinear sus incentivos con el fortalecimiento de las pensiones de los trabajadores, promover el ahorro voluntario por parte de ellos y, al mismo tiempo, fortalecer el mercado financiero del país–, así como de la oferta que realizara a la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) el ex secretario Carlos Urzúa –durante la 29 Convención de Aseguradores (14/5/19)– para fortalecer la política de riesgos en el sector de pensiones y salud, específicamente mejorando la oferta de seguros de rentas vitalicias, con la finalidad de mejorar las condiciones de los pensionados y asegurados que provengan tanto de la seguridad social como de la población en general, la conflictiva reforma Vela Dib-Padierna es todo lo que la 4T ofrece al masivo electorado que votó por el cambio en la jornada electoral de 2018.

Los diputados que la aprobaron devolvieron a los intereses neoliberales pensionarios aquello que habían perdido en esa elección. Lo que, por cierto, confirma el silencio orgánico del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 en la materia y que nunca se ocupa del SAR, sino sólo del sistema de pensiones.

Como ofreciera interesadamente el ex presidente de la Amafore, Carlos Noriega Curtis, ahora desde la neutral Unidad de Pensiones de la Secretaría de Hacienda: seguramente en el verano se presentará un paquete de medidas para impulsar al sector asegurador y si es el caso –en el periodo legislativo de septiembre 2019– con reformas regulatorias y/o legales. Lo que queremos, enfatizó, es impulsar el crecimiento del sector ( El Economista, 16/5/19).

Además, desde la Consar, Vela Dib asumió que la primera generación Afore se registrará hasta 2025 y no en 2021, creyendo que la 4T puede sortear la gran explosión del sistema de ahorro para el retiro (SAR), derivada de las previas y fallidas reformas neoliberales. Con la última “reforma Vela Dib-Dolores Padierna y todo para las Afore, el nuevo gobierno quemó el último cartucho, antes de esa gran explosión que provendrá de las reformas previas. La bomba pensionaria les explotará en las manos: quemaron su último cartucho. El debate nacional está abierto antes de que se amplifique esta explosión.

* Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco

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