Coahuila

Jorge Zermeño Infante, alcalde violento de Torreón, ordena detener manifestantes

Fueron apresadas 2 menores de edad que no opusieron resistencia

*Querían imputarles delitos, mientras violaban sus derechos humanos

Juan Monrreal López

Junio 9 de 2020

http://www.democratanortedemexico.blogspot.com

Torreón, Coahuila. – Siete manifestantes que protestaban por la muerte de Giovanni López, fueron detenidos el pasado domingo 7 de junio, – día de la Libertad de Expresión-, sobre la plancha de la llamada Plaza Mayor de Torreón, cuando condenaban el asesinato del albañil jalisciense el pasado 4 de mayo, a manos de un grupo de policías de Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco, por el hecho de no usar cubrebocas.

Los participantes eran jóvenes, en su mayoría mujeres, incluidos algunos menores de edad que se dedicaron a lanzar consignas contra la brutalidad policiaca de Jalisco, pero también la que ejercen en Torreón, los gendarmes y agentes de vialidad a cargo de Primo Francisco García Cervantes y Pedro Luis Bernal Espinosa, respectivamente.

Convocados por las llamadas redes sociales, el grupo de asistentes se plantó en el zócalo donde se ubica la presidencia municipal, lanzando eslóganes vinculados con alcanzar la justicia en el caso del asesinato de Giovanni López, a la vez que dibujaban lemas con pintura lavable en algunas bardas del lugar.

Justamente cuando los protestantes estaban imprimiendo las huellas de sus manos con pátina roja fácil de desvanecer con agua en las escalinatas de la explanada, llegaron hasta ellos alrededor de 15 policías armados con rifles de alto poder, uno marcado con el número 03 en los archivos de la corporación policiaca.

Allí, se estableció una discusión entre los agentes y los indignados.

Sin léxico alguno, sin preparación para tratar con marchistas, pero menos disposición de entablar una conversación constructiva, los agentes sólo se concretaron a decir que se los “iban a llevar” a la cárcel.

Tras casi 20 minutos, de roces verbales, los marchistas les recordaron a los guardias que estaban realizando un performance para protestar contra el poder que ellos representan; luego entonaron una consigna, “vengan todos a ver, un gobierno asesino que no lo quiere reconocer”, lo que enfureció aún más a los uniformados, quienes solo atinaron a decir, “nos los vamos a llevar” detenidos.

Entonces los manifestantes les recordaron a los jenízaros las barbaridades de su proceder en el municipio, como la muerte del niño Esaú de 8 años, vecino de la Colonia Zaragoza Sur, – una de las más pobres de la ciudad-, quien falleció tras ser atropellado por una patrulla de la policía en noviembre del año pasado.

 Eso enfureció a los agentes quienes reiteraron que los remitirían a la prisión.

Una de los organizadores, con ánimos conciliadores, se dirigió a quienes parecían los comandantes, -por cierto, sin cubre bocas, mucho menos a sana distancia-, ofreciéndose a limpiar el otro día; las palabras rebotaron en la cerrazón policial.

Luego, los policías procedieron a levantar a 7 manifestantes para remitirlos al Tribunal de Justicia Municipal (TJM), arrastrándolos por la plancha de concreto, abusando en número, en fuerza física, de las amenazas, del uniforme.

A la sazón, tres agentes comenzaron a cargar en vilo a una de las menores de edad, que acaso frisa los 40 kilos. Después la esposaron y la subieron a la caja de la camioneta policial.

Entonces, una mujer policía de alrededor de 80 kilos, comienza a agredir y someter a una mujer joven, – con menos de la mitad de ese peso-, vestida con blusa negra corta de tirantes, enfundada en pantalón de mezclilla.

La jenízara le aplica una llave china, -esencialmente estranguladora-, hasta doblarla, sin que los gritos de que la deje funcionen.

Los gendarmes se regodean en su poder, en las amenazas de subir y esposar a quienes ellos quieren.

Cierran la calle Ramón Corona con otro vehículo. Allí aseguran a los detenidos a la patrulla con placas CA-243A-2 y arrancan velozmente sin escuchar que llevan detenidas a menores de edad.

Los remitidos ingresaron al TJM acusados de delitos por daños dolosos.

Por más de 6 horas los encarcelados permanecieron aislados, sin comunicación alguna al exterior de las celdas.

No hay llamadas al exterior, violando sus derechos humanos, una vez más.

Sin mayor criterio que el escarmiento a los confinados, las autoridades policiacas encargadas del operativo de represión, el jefe de los Tribunales Administrativos Municipales, Jesús Javier Campos Escobedo,- un funcionario prepotente y  de los preferidos del alcalde-, consultó al presidente municipal, Jorge Zermeño Infante, acerca de las detenciones y el qué hacer con los recluidos, teniendo presente la confrontación perpetua que sostiene contra las decisiones que toma el gobierno del estado de Coahuila., según revelaron a Demócrata Norte de México, trabajadores adscritos al TAM y policía, pidiendo anonimato.

En ese momento, el alcalde Zermeño Infante, decidió que a los presos se les remitiera a la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC), para ponerlos a disposición de un agente del Ministerio Público, e imputarlos con el delito de daños dolosos y arrojar a “los presos como papa caliente al campo del gobierno del estado”.

La agencia del Ministerio Público (MP), juzgó que los actos de pintar paredes y estampar las manos en las escalinatas, no encuadraban en delito alguno, en todo caso, decidió que las acciones de protesta se configuraban como faltas administrativas, hechos que probablemente transgredían el Bando de policía y Buen gobierno.

Finalmente, en la madrugada del lunes, 3 de los aprehendidos abandonaron la prisión. Antes, alrededor de las 20 horas del domingo 7, 2 mujeres fueron puestas en libertad cuando llegaron a los separos policiacos porque registraron 40 grados centígrados de temperatura, lo que muestra la indolencia e ignorancia con la que han actuado policías y funcionarios municipales en la detección y combate a la pandemia del COVID-19 que ha convertido a Torreón, en el foco rojo del coronavirus en Coahuila.

Finalmente, a mediodía del lunes 8 de junio, fueron entregadas a sus padres las menores que encontraban en las oficinas de la FGEC, y que el Tribunal de Justicia Municipal, a cargo de Jesús Javier Campos Escobedo, trasladó hasta esa instancia judicial a las muchachas como si pudieran ser imputadas por el delito de daños dolosos.

La represión a manifestantes en el Torreón que gobierna el panista, Jorge Zermeño Infante, no es nueva; aquí se ha reprimido a todo tipo de ciudadanos que no “cuadran” en la mentalidad zermeñista de “las buenas costumbres y bien portados”, por ello, transgéneros, homosexuales, prostitutas, opositores y manifestantes de diversas causas, no son respetados por la administración panista.

Eso, sí, la caravana sobre ruedas anti AMLO, realizada por FRENAAA, fue resguardada por agentes de vialidad y policías municipales.

Jorge Zermeño Infante, nunca brincó su clasismo, sus fobias, sus rencores políticos.

jmonrreall@yahoo.com

Twitter @jmonrreall

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