
La presidente municipal está ya en campaña; sueña con la gubernatura
Juan Monrreal López
Noviembre 6 de 2026
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Gómez Palacio, Durango. – Sin importarle violar el reglamento que rige el Instituto Municipal de la Juventud (IMJ), la alcaldesa morenista,- protegida de Adán Augusto López Hernández, presunto jefe del grupo delincuencial de La Barredora-, la duranguense, Betzabé Martínez Arango, reclutó al chapulín partidista, Óscar Alejandro Bacio García, como nuevo director del IMJ con todo y que no cumple con los requisitos establecidos en el reglamento municipal que exige contar con un máximo de 29 años el día del nombramiento, edad que Bacio García, rebasa, con más de dos años al tener más de 31 años, según se asienta en su currículo.
Frenética por alcanzar la nominación como candidata a la gubernatura, la duranguense, Martínez Arango, enrola a quien supuestamente pueda atraerle votos, aunque desplace a funcionarios que le apoyaron en la campaña para obtener la presidencia municipal.
Tal es el caso del ex director del IMJ, Fernando Olague Valdez, quien participó en el proceso electoral apoyándola, mientras Alejandro Bacio García, actuaba en contra de las aspiraciones de Betzabé Martínez, desde las casas de campaña del Movimiento Ciudadano (MC), apoyando la candidatura de Omar Castañeda González.
Así, la incorporación de Bacio García, como director ilegal del IMJ, trajo aparejado el retorno de este chapulín partidista, nuevamente al padrón de militancia del Partido Verde de México (PVEM), organización a la que denostó cuando se adhirió al MC, atraído por las promesas de prosperidad y obtención de bienes por parte de Omar Castañeda; ofrecimientos que nunca llegaron.

Militantes fundadores del partido Morena en este ayuntamiento, criticaron el nombramiento de Bacio García, indicando que, “llegaba cómodamente a instalarse, cuando la mesa ya está servida, haciendo a un lado a militantes que han batallado, no sólo en construir a Morena, también a quienes participamos en la campaña para que Betzabé (Martínez) ganara la alcaldía”.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la juventud es la población que se encuentra en un rango de edad de los 15 a los 24 años de edad.
Aunque en el caso de México, la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), estipula que los jóvenes ocupan una condición de 12 a 29 años; y, aquí, el nombramiento de Bacio García, rebasa no sólo el reglamento del IMJ, también la ley del IMJUVE.
No obstante, eso no incomoda a Betzabé Martínez Arango, quien debutó como candidata de Morena, falseando la dirección de su domicilio; también mintiendo al declararse ser licenciada en psicología, grado que no se encuentra asentado en el Registro Nacional de Profesionistas.
Lo mismo sucede con su residencia.
Mientras encabeza la administración de esta ciudad, ella prefiere vivir en Torreón, Coahuila; al igual que lo hizo su mentora, la diputada federal morenista, Alma Marina Vitela Rodríguez, quien huyó hacia Torreón, porque el distrito que representaba era peligroso.
Pero los oscuros en la administración de Betzabé Martínez Arango, son muchos, no sólo el nombramiento de Bacio García.
También el ejercicio de las Cuentas Públicas, – sospechosamente ocultas bajo brumas administrativas y de propaganda de los medios de difusión-, son otra cantinela borrascosa, tanto como el programa estrella de la administración; el llamado Plan Fluye, que desde ahora se vaticina, no lo terminará.
Por lo pronto, la ilegalidad en el nombramiento de Alejandro Bacio García, está a la vista; en tanto, militantes de Morena hicieron denuncias puntuales en la corrupta Fiscalía Anticorrupción del estado de Durango (FECCED), una institución que opera según le ordene el cantante arrabalero, el gobernador priista-claudista, Esteban Villegas Villarreal, con quien Betzabé Martínez Arango, mantiene una relación de sumisión política.
En estos instantes, Alejandro Bacio García, será leal, mientras sus quincenas se depositen puntualmente, más no sería extraño que este cigarrón saltara nuevamente, hacia otra trinchera partidista.
Los hechos están diciendo que el eslogan de Betzabé Martínez Arango, “Gómez Palacio, el corazón de la transformación”, en realidad es, Gómez Palacio, el corazón de la repetición, pues las prácticas administrativas de estos morenistas, son igual que las practicadas por los prianistas, no hay duda; también apestan a corrupción.
