
Desde El Altiplano
Ricardo Ravelo
Agosto 15 de 2026
Michoacán.- Autoridades federales detuvieron la semana pasada a un capo cuyo nombre es Ramón Álvarez Ayala, «El R1”, líder del cártel de “Los Rs”, que opera en Michoacán y a quien se le incriminó por ser el autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo, quien fuera alcalde del municipio de Uruapan.
Además de ser el principal cabecilla de una célula del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Álvarez Ayala era el operador del cobro de piso en perjuicio de productores de aguacate y limón, toda una pesadilla en Michoacán tolerada —o protegida y solapada —por las autoridades estatales.
De acuerdo con las investigaciones federales, Álvarez Ayala le ordenó a un par de sicarios jóvenes —uno de ellos era Víctor Manuel Ubaldo de 17 años— quienes localizaron a Carlos Manzo mientras departía con amigos y familiares en la Fiesta de las Velas. Era el Día de Muertos.
Hasta el edil llegaron los dos sicarios; Víctor Manuel Ubaldo le disparó casi a quemarropa a Manzo. Su escolta repelió la agresión y asesinó al adolescente en el lugar de los hechos. El segundo sicario huyó del lugar. Por el crimen de Carlos Manzo, Álvarez Ayala pagó cincuenta mil pesos. Presuntamente, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, había dado la orden, aunque esta versión no ha sido confirmada por la Fiscalía que lleva el caso.
Con la captura de “El R1” suman 32 los detenidos por el crimen de Carlos Manzo. De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch, con esta detención el caso estaría cerrado.
Pero la viuda de Manzo, Grecia Quiroz, expresó su sentir sobre las investigaciones: dijo que felicitaba a las autoridades por el avance, pero, expuso, que aún quedaban muchos personajes presuntamente ligados con el crimen de su esposo; también expresó su desacuerdo con el posible cierre del caso y pidió que las investigaciones ahonden en la parte política, pues su esposo hizo muchas acusaciones en contra de varios personajes presuntamente relacionados con el crimen organizado.
Entre otros, Manzo acusó al gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla y a Leonel Godoy, por encabezar o proteger presuntamente a células del crimen organizado. La investigación del crimen no tocó la estructura política ligada al asesinato del alcalde de Uruapan, por lo que el caso no puede ser cerrado sólo con la captura del autor intelectual.
Ramón Álvarez Ayala, “El R1”, tiene historia. Estuvo preso junto con su hermano Rafael por un lapso de doce años. Otro hermano responde al nombre de Santiago. En el año 2012 fueron detenidos y, supuestamente por falta de pruebas, ambos recuperaron su libertad tras un fallo judicial emitido por la juzgadora Yolanda Chávez Montelongo. Su sentencia aún está en entredicho.
Ramón Álvarez Ayala también es conocido en el mundo del hampa como “El Moncho”; fue lugarteniente de los hermanos Valencia, aquel cártel que fue poderoso en la década de los noventa y durante el inicio del nuevo siglo.
La historia de Álvarez Ayala también se liga con el asesinato de la influencer Valeria Márquez, el 15 de mayo de 2025, en Zapopan, Jalisco. El hijo de Ramón Álvarez le pidió que asesinara a su novia o compañera sentimental. Se desconoce el móvil, pero Álvarez Ayala cumplió la petición de su hijo.
De acuerdo con García Harfuch, el asesinato de Carlos Manzo y el de la influencer no están relacionados, pues se trata de dos casos diferentes. Por el caso del crimen de Valeria Márquez las autoridades de Jalisco detuvieron a un sujeto llamado Iván Martín “N”, quien habría participado en el asesinato. Para asesinarla se usaron dos armas: una calibre .40 y una .9 milímetros.
Autoridades de Estados Unidos, que investigan esta célula criminal, dijeron que en el asesinato de Valeria pudo haber participado Ricardo Ruiz Velasco, “El Doble R”, vinculado a las fuerzas especiales del CJNG, principalmente al área de comunicación del grupo criminal, pues se desempeñaba como publirrelacionista del cártel.
El caso Carlos Manzo sigue abierto, hasta ahora, pues no puede cerrarse sin que haya investigaciones en la parte política. Grecia Quiroz, actual alcaldesa de Uruapan, encabeza el llamado “Movimiento del Sombrero”, fundado por su marido. Actualmente es una fuerte aspirante a la gubernatura de Michoacán, algo que no ha caído bien entre grupos políticos que, ligados al crimen, han mantenido por años el poder en ese estado clave para el narcotráfico.
En Michoacán —la puerta de entrada en la ruta del Pacífico— opera La Familia Michoacana, Cárteles Unidos, Los Viagras, Los Valencia y el CJNG, que domina varios municipios.
La narcodinámica en Michoacán es intensa en cuanto al tráfico de drogas, pero también lo es en el cobro de piso a productores de aguacate y limón que sufren los embates de extorsionadores, en su mayoría, conformados por personajes del crimen, alcaldes, policías y miembros de las autodefensas, que se convirtieron en cerco protector de los cárteles.