“No retrocederé”: Francesca Albanese

🔥 24 visualizaciones

Charla sobre el genocidio, la resistencia contra el odio de los poderosos y el cese de la guerra

Katrina Vanden Heuvel y John Nichols / Primera de dos partes

The Nation

Julio 27 de 2026

Francesca Albanese ha sido relatora especial de Naciones Unidas (ONU) en los territorios palestinos ocupados desde mayo de 2022; fue confirmada por otros tres años en abril de 2025. Es la primera mujer en ocupar ese cargo. (Richard Falk, miembro del consejo editorial de The Nation, ocupó el mismo puesto entre 2008 y 2014.)

Como relatora especial, Albanese ha sido una figura valerosa que ha enfrentado numerosos esfuerzos por desacreditarla y deslegitimarla. En marzo de 2024, informó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que las acciones de Israel en Gaza constituían un genocidio. Y en junio de 2025, la organización publicó un informe de Albanese según el cual muchas entidades corporativas, entre ellas Microsoft, Amazon y Alphabet Inc, favorecen y lucran con la ocupación de los territorios palestinos y el genocidio en Gaza. En respuesta, el gobierno de Trump impuso sanciones a Albanese, la puso en la categoría de “nacional especialmente designada” y prohibió a personas y empresas estadunidenses hacer negocios con ella. Albanese consideró “obscenas” dichas sanciones y sostuvo que la castigan por su “búsqueda de justicia”. Amnistía Internacional llamó a esa acción “una deplorable afrenta a la justicia internacional”.

Nos reunimos con Albanese vía Zoom en mayo, precisamente el día en que un juez de distrito en Estados Unidos bloqueó las sanciones en su contra al declarar que violaban los derechos de la relatora conforme a la Primera Enmienda de la Constitución del país. Nuestra conversación fue de amplio alcance, definido por lo que Albanese llamó su “intolerancia por la justicia”.

John Nichols: Anteriormente usted presentó un par de informes en los que, de manera muy específica, buscó aseverar la palabra “genocidio”, en esencia para decir a las personas: “Miren, es tiempo de utilizar la palabra (con respecto a lo que ocurre en Gaza)”. En un principio, enfrentó una tremenda resistencia. Ahora hay mucha mayor aceptación, pero me interesa saber por qué eligió hacerlo en ese momento.

Francesca Albanese: Creo que muchos europeos de mi generación, o al menos italianos de mi generación, tuvieron como parte de su alimento una educación acerca de “nunca más”. Hemos sido expuestos a la memoria del Holocausto. Es decir, tenemos plantada la noción de que algo tan horrible como lo ocurrido durante el Holocausto comienza de manera invisible, empieza porque se normalizan los crímenes contra un grupo específico. Eso estaba en el trasfondo; a principios de octubre (2023) había colegas que me decían: “¡Oh, Dios!, esto es un genocidio!” Eruditos israelíes decían “esto es un genocidio” y yo estaba del todo renuente. No quería usar esa palabra.

Sin embargo, en las semanas siguientes, me puse a estudiar. Me puse a hablar con académicos y sobrevivientes. Y empecé a documentar los hechos y a elevar durante meses los riesgos de que pudiera haber (un genocidio en ciernes), porque el lenguaje era genocida. Había matanzas, condiciones calculadas para destruir, incontables casos de sufrimiento físico y mental causado intencionalmente. Y allí fue donde dije: “Miren, esto es lo que Israel ha hecho durante los primeros cinco meses: matar a 30 mil personas, un promedio de 150 por día”. Luego vino la estadística: de manera constante, 85 por ciento eran mujeres y niños. ¿Cómo era posible que fuera sólo un error de cálculo en cuanto al lugar adonde se envía un misil? Entendí: era genocidio y, como otros genocidios, era invisible. Negar el genocidio es parte y encomienda del genocidio mismo.

Los estados miembros (de la Corte Penal Internacional) tienen la obligación de actuar para prevenir el genocidio desde el momento en que se enteran de él. Así, en enero de 2024, la Corte Internacional reconoció el posible daño irreparable causado a los palestinos de Gaza en términos de la Convención sobre el Genocidio. Los estados miembros deberían cesar de inmediato todo comercio con Israel, en especial el de armas. Lo continuaron.

“Necrocapitalismo”

Katrina vanden Heuvel: ¿Hasta dónde ha llegado su trabajo sobre la anatomía del genocidio y la complicidad?

Francesca Albanese: He trazado el mapa de la complicidad de 66 estados que violan su obligación de prevenir y castigar actos de genocidio. Sin duda, Estados Unidos es el Estado que gasta más, tanto en el rubro militar como en términos de apoyo financiero, pero también es la sede de los principales centros de riqueza, los grandes consorcios tecnológicos, la industria militar, el sistema financiero. Está el extractivismo, y luego las armas, bancos y fondos de pensiones, y luego la alta tecnología… la gente lo llama tecnofederalismo; yo lo llamo necrocapitalismo.

Palantir, por ejemplo, ha desarrollado tecnología basada en la desesperación y la miseria (infligidas) a la gente de Gaza. Y lo dicen. Lo proclaman. Dicen: “Miren, estos datos (se conjuntaron) mientras la gente se agitaba bajo el bombardeo”. Lo han utilizado para que estemos mejor preparados en tiempos de emergencia; así diseñaron un programa que luego vendieron a los servicios de salud en Gran Bretaña, como ha reportado Yanis Varoufakis. Por eso digo que es necrocapitalismo: porque en el capitalismo las ganancias son lo primero. No lo cuestiono, pero lucrar en términos de asesinar niños… es algo perturbador en extremo.

John Nichols: Como relatora, usted ha ido más a fondo con esta lucha, ¿correcto? No se trata sólo de reportar lo que hacen unos gobiernos, o de ir tras lo que hacen las corporaciones: usted menciona nombres en una forma que le está atrayendo escrutinio. ¿Estaba consciente de que esos actos llevarían todo este asunto a un nuevo plano?

Francesca Albanese: Absolutamente. Lo sabía, y lo temía, y he tenido un par de conversaciones al respecto. Un ex alto funcionario estadunidense me advirtió: “Cuidado, irán por ti”. He investigado a gran cantidad de entidades, incluso filantrópicas, que se asientan en puntos neurálgicos del sistema de desplazamiento y emplazamiento de palestinos, lo cual es típico del colonialismo de los asentamientos. Hoy existen empresas y corporaciones que amasan una cantidad de dinero que tiene plena capacidad para aniquilar las facultades de decisión de los estados, y eso altera el proceso democrático.

(Sin embargo, aun con ese riesgo,) ni por un segundo pienso deshacerme de mi departamento en Estados Unidos, porque ese departamento pertenece a mi hija.

Katrina vanden Heuvel: ¿Qué importancia tiene la revelación de la verdad que hace usted en cuanto a dar forma al debate público y al debate en los medios en referencia a Palestina e Israel?

Francesca Albanese: Alguien me dijo hace poco: “usted habla de un tema sumamente técnico en una forma que es accesible”. Esa ha sido siempre mi aspiración. Los derechos humanos son para las personas, no para que los académicos escriban costosos libros sobre el tema. Los derechos humanos son espadas y escudos, y esa es la forma en que muchas personas en todo el mundo los ven actualmente. Por eso estoy de acuerdo en que mi familia demande al presidente Trump. La gente necesita saber que la justicia funciona. Para mí, no sólo se trata de que me devuelvan mi cuenta de banco o mi propiedad. Se trata de restablecer el principio de que la justicia internacional obra en interés del público.

John Nichols: Su voz ha resonado con bastante fuerza entre los jóvenes en Estados Unidos. Ha sido menos resonante con los poderes del país, con los presidentes y líderes del Senado. Me pregunto cómo evalúa eso.

Francesca Albanese: Lo que ha ocurrido con la generación joven, en particular en Estados Unidos… no creo que ellos me hayan escuchado. Yo los he escuchado. He aprendido de ellos. Ellos son los que empezaron a denunciar a sus universidades por complicidad con el genocidio. Eso nos ha abierto los ojos.

(En cuanto a ser escuchada por los poderosos,) tal vez me han escuchado menos que a Michael Lynk o Richard Falk en el sentido de que ellos lograron dialogar con los poderes. A mí es mejor infantilizarme y llamarme bruja. Es lo que ellos hacen, y por eso digo que, entre todo lo que Palestina ha expuesto, está también este vínculo entre el patriarcado y el colonialismo de los asentamientos. He encontrado mucho mansplaining, y he disfrutado de volverlos locos.

Publicado originalmente en The Nation https://thenationmagazine.substack.com/p/francesca-albanese-wont-back-down?utm_campaign=email-post&r=2cq9x&utm_source=substack&utm_medium=email

Traducción: Jorge Anaya

“Hemos llegado a un nivel de ilegalidad sin precedente” (Parte 2)

Charla acerca del genocidio, la resistencia contra el odio de los poderosos y el cese de la guerra

Katrina Vanden Heuvel y John Nichols Segunda Y Última Parte

The Nation

Julio 28 de 2026

Katrina vanden Heuvel: Siempre he creído que la ONU es una organización defectuosa, pero indispensable. Sin embargo, ¿aconsejaría usted a alguien solicitar o aceptar el papel que usted ha ocupado en los años recientes, en términos de su experiencia general?

Francesca Albanese: Desde luego, que le entre, pero que esté dispuesto a aceptar las consecuencias. Necesita poder hablar a los poderosos. Yo no era esta persona hace tres años. He cambiado porque he visto el genocidio y la negación del genocidio, y la complicidad que hace florecer los negocios a expensas de las víctimas del genocidio. Reporto los testimonios de personas a las que les han roto el ano por violación. ¿Qué más se necesita? ¿Cuándo habrá Israel hecho lo suficiente? Y no se trata de Netanyahu. No es sólo Ben-Gvir. Retirar la ocupación, retirar los asentamientos, dejar de explotar los recursos de los palestinos y abolir todas las formas del apartheid. Ese es el principio de lo que viene después.

John Nichols: Desde el principio me ha fascinado la respuesta de Irlanda a lo que ha ocurrido en Gaza. Y me he preguntado si usted la ha notado, y si cree que algunos países, a causa de su experiencia, reconocen un genocidio o una amenaza que otros países quizá no.

Katrina vanden Heuvel: Rashid Khalidi (se ha referido) a Irlanda en el contexto de opresión y resistencia.

Francesca Albanese: Desde 2024, 95 (por ciento) de la población irlandesa ha pensado que se trata de un genocidio. Es muy diferente del resto de Europa, porque ellos han experimentado la colonización, la colonización británica, antes que nadie. Hubo un genocidio, aunque no se reconozca. Casi un millón de personas murieron en la hambruna causada intencionalmente por los británicos. También digo: “Miren, necesitamos reconocer que el trauma genera trauma”, porque entonces, ¿qué ocurrió a los irlandeses que emigraron a Estados Unidos? Han sido parte de un proyecto colonial. Por

eso digo que no podemos juzgar a Israel en 1948 y a quienes en verdad escapaban de una brutal discriminación en Europa… los que escaparon, que en realidad no tenían adónde ir. Necesitamos reconocer lo que se ha hecho, y lo que era correcto e inevitable hace años, claramente no es correcto hoy, y sin duda debe ser evitado en la actualidad.

John Nichols: Y sin embargo, la acusan de ser antisemita. La acusan de toda clase de cosas terribles cuando ha afirmado algo como acaba de hacerlo: como un hecho, y también en una forma relativamente considerada.

“Hoy sé mucho más acerca del Holocausto”

Francesca Albanese: En Italia decimos: “lo que no te mata, te fortalece”, y siempre estaré en deuda con una experiencia muy negativa por la que pasé al principio de mi mandato. Se suponía que iba a viajar al territorio palestino ocupado. Incluso, el gobierno israelí dio señas de que me permitiría el acceso. Y luego, pocos días antes de partir, comenzó el bombardeo con que “Oh, Francesca Albanese es antisemita porque dijo ‘lobby judío’ en 2014”. Y es cierto: lo dije. Pero no mencionaron el contexto; no dijeron lo que ocurría en 2014. Yo estaba allí; Israel acababa de matar a 2 mil personas, y Estados Unidos ni siquiera fue capaz de pronunciarse contra el asesinato de 500 niños. Y todo el mundo decía: “fue a causa de la AIPAC; fue a causa del lobby judío”. Yo hablaba con la gente en la organización Voces Judías por la Paz (sic), así que ese era el lenguaje. Y entiendo que es ofensivo. Es como decir el lobby musulmán o el lobby cristiano. He aprendido acerca de todas las teorías de conspiración, así que lo reconozco.

Entonces, cuando aquello ocurrió, tuve la bendición del apoyo de numerosos académicos judíos que se pusieron de mi lado y dijeron: “No tiemble, no se doblegue, no se derrumbe, no se quiebre. Bienvenida al club. De hoy en adelante, la acusarán de toda clase de cosas, pero necesita entender que es una forma de distraerla, de silenciarla… pero también de distraerla de lo que intenta decir y hacer”.

Y esta lección ha estado conmigo desde entonces, porque hoy sé mucho más acerca del Holocausto. Y, una vez más, el Holocausto no ocurrió sólo en los campos de concentración. Éstos fueron el medio final utilizado, pero empezó con la deshumanización de los judíos. En mi país, el gobierno fascista promulgó en 1938 una ley que prohibía a los judíos dedicarse a la mayoría de las profesiones. Hoy, el antisemitismo no está en la mente de muchos como lo que es, es decir, el odio a los semitas, incluyendo a los judíos, la violencia contra los judíos por ser judíos. Hoy, todo lo que decimos sobre Israel puede ser llamado antisemita si es demasiado crítico, demasiado (inaudible), por eso sigo desmintiendo ese engaño.

Katrina vanden Heuvel: Hemos hablado de instituciones, de la ONU, de los jueces. Alguien cuya voz hemos escuchado con nuevos conceptos es el Papa. Me pregunto cómo evalúa usted el lenguaje del Papa en relación con la paz y con otros temas que no son abordados a menudo en la esfera pública.

Francesca Albanese: En lo personal, me sentía más en sintonía con el papa Francisco, que tenía una inmensa claridad. Me gusta que el Papa ha puesto en duda la visión dominante que el poder quisiera hacer pasar como una misión civilizadora. Esta esperanza encarna otra idea de la Iglesia. Lo que más me gustaría ver, sin embargo, es que este tiempo es perfecto para hablar de Cristo. Cristo era alguien capaz de hablar con la verdad a los poderosos. Buscaba lo que es justo. Siempre se puso del lado de los más vulnerables, y eso es algo que deberían tener en común todas las religiones. En el mundo, no sólo en Italia, hay muchos judíos que dicen: “el sionismo, el sionismo político y la ideología sionista corrompen la belleza del judaísmo, que es la religión de las víctimas, de los más vulnerables, y siempre hemos estado al lado de los marginados. No podemos olvidar lo que somos”.

La actuación del ICE, “racismo descarado”

John Nichols: Está claro que Estados Unidos y otros países tienen un gran desprecio por la Corte Penal Internacional, y que el derecho internacional está bajo asalto por algunos de los países más poderosos del planeta. ¿Cómo enfrenta usted eso? ¿Cuál debe ser nuestra respuesta?

Francesca Albanese: El derecho internacional es un instrumento para regular la conducta. Es lo que ha permitido a Occidente preservar la paz y la estabilidad, sobre todo para nosotros. En otras partes del mundo, la gente no ha visto mucho de eso, pero hoy día hemos llegado a un nivel sin precedente de ilegalidad. Me parece que es el principio del fin para nosotros, porque si las leyes que nos han protegido hasta ahora son erosionadas al punto de ya no tener salvaguardas, regresaremos al imperio de la fuerza. No necesitamos ver más violencia. Ya tenemos suficiente violencia en Palestina, en Israel, en el resto de Asia Occidental… ¡en Estados Unidos! Ha sido un periodo muy doloroso para los ciudadanos estadunidenses. Hablo del ICE. La violencia policiaca no es nueva. Pero ahora, tener vigilantes que disparan a las personas sólo por protestar, y que luego vayan y detengan a alguien en la calle por el color de su piel, eso es racismo descarado. Me refiero a que esto es lo que tuvimos en Europa hace 100 años y por eso les digo a mis colegas estadunidenses: “Sigan despertando”. Por eso al libro que escribí le puse de título Cuando el mundo duerme. Así pues, para mí el derecho internacional es un instrumento, un instrumento pacífico para lograr justicia. Y hoy estamos presenciando esta lucha entre la ilegalidad, que es el camino a la barbarie, y el respeto al estado de derecho, que es la forma de mantener la paz y la estabilidad.

Katrina vanden Heuvel: El asalto a los civiles es algo que nunca habíamos visto. Y las convenciones de Ginebra –todos esos designios importantes, aunque defectuosos, posteriores a la Segunda Guerra Mundial– han estado sujetas a ataque. Me pregunto si ve usted la necesidad de reconstruir esas instituciones hasta cierto punto, y si eso es parte del trabajo que tiene por delante.

Francesca Albanese: De hecho, la mayor parte de la población europea ha experimentado descontento por la forma en que los gobiernos del continente tratan con Israel. Les gustaría que se pusiera fin a las transferencias comerciales y militares a Israel. Y hay trabajadores que se han puesto en huelga. Incluso hay personas a las que no les importa Palestina, pero que dicen: “¿Cómo es posible que haya un gasto militar tan cuantioso en nuestro país, y luego no tenemos dinero para invertir en escuelas, en salud preventiva, e incluso en salud curativa?” Existe una convergencia de poder en manos de quienes ya hemos mencionado. Necesitamos ser más inteligentes. Como decía Martin Luther King, “si todos los que odian las guerras tuvieran la misma capacidad de organizarse que quienes aman las guerras, no habría guerras”.

Y ese es el asunto: ahora necesitamos organizarnos. ¿Y cómo nos organizamos? Haciendo lo correcto: consumo ético, inversiones éticas, retirar los ahorros de los bancos que invierten en la industria de las armas. Si todos hacemos lo correcto –cada quien en la medida de lo que puede, de lo que sabe–, acabaremos con esto. Acabaremos con los plutócratas que estrangulan nuestras vidas.

Publicado originalmente en The Nation https://thenationmagazine.substack.com/p/francesca-albanese-wont-back-down?utm_campaign=email-post&r=2cq9x&utm_source=substack&utm_medium=email

Traducción: Jorge Anaya

Compartir este artículo