Durango

Jorge Herrera Caldera, política bicicletera

Con más de 40 grados centígrados, acarreó mujeres y niños al gimnasio de la colonia Chapala

Juan Monrreal López

Junio 13 del 2009

http://www.democratanortedemexico.com

http://www.democratanortedemexico.blogspot.com

 

Gómez Palacio, Durango.- Con el cebo de 12 bicicletas, utensilios de vidrio refractario y una comida consistente en 2 cucharas de barbacoa y frijoles, el candidato del PRI a la gubernatura de Durango, Jorge Herrera Caldera, – acompañado de la candidata a la presidencia municipal de esta ciudad, Rocío Rebollo Mendoza; los aspirantes a diputados locales por los distritos, 12 y 13, Sergio Uribe Rodríguez y Juana Leticia Herrera Ale, respectivamente-, el viernes 11 de junio embutió cerca de 800 personas en el gimnasio de la Colonia Fidel Velázquez ( Chapala ) quienes con la ilusión de ganar alguno de los premios rifados al final del evento proselitista, aguantaron un sofocante calor de más de 40 grados centígrados bajo las láminas de ese bodegón.

Acarreados en camiones urbanos de las rutas Chapala, Santa Rosa, Bugambilias, taxis y vehículos de los promotores priistas, los asistentes fueron arrojados al gimnasio, 2 horas antes de que iniciara el evento.

Con presencia mayoritaria de mujeres, el número de niños pequeños es excesivo en las condiciones de calor que almacena el gimnasio. Las mamás desvisten a los infantes y arrojan aire con abanicos de cartón sobre los pequeños cuerpecillos, antes y durante el evento.

Las porras de la concentración, gritan y gritan los nombres de Jorge Herrera y Rocío Rebollo.

Finalmente, poco después de la 7 de la tarde, aparecen por una puerta lateral el candidato a gobernador por el PRI,- miembro de la organización confesional ultraderechista conocida como Los Archicofrades de Durango, ligada a la organización cristera secreta, El Yunque, -, detrás; Rocío Rebollo, Juana Leticia Herrera Ale y Sergio Uribe Rodríguez.

Los discursos

Apenas han transcurrido 10 minutos y ya los aspirantes priistas se muestran hastiados. El calor es insoportable.

Le toca el turno de hablar a Rocío Rebollo, luego de una larga perorata de adulaciones vomitada por el maestro de ceremonias. La intervención dura un suspiro. La candidata a la presidencia dice, “no hablaré mucho, para que escuchen a nuestro candidato, Jorge Herrera”. La gente aplaude, grita. Rocío entrega el micrófono al animador.

Juana Leticia Herrera, se coloca las manos en el pecho y se inclina, para que de inmediato, el grupo de mujeres aplaudidoras a su servicio, lancen el grito de Leti, Leti, Leti.

Herrera Caldera, empieza a hablar. Promete construir un hospital para la mujer, donde se realicen mastografías y se trate el cáncer cérvicouterino. Expone que desde la gubernatura, promoverá los empréstitos para las mujeres, pero también que extenderá los programas de crédito para la vivienda.

Su séquito itinerante de mujeres porristas, reclutadas en Durango, capital, de inmediato se desgañitan con un Jorge, Jorge, Jorge.

El ex Tesorero del estado, ex alcalde de Durango; por cierto, quien más ha endeudado esa ciudad; Jorge Herrera; el de increíble fortuna económica acumulada en poco tiempo desde un tabarete de dulces y periódicos; el que reestructuró la ilegal deuda de más de 3 mil millones de pesos, dejada por el ex gobernador priista Ángel Sergio Guerrero Mier; él señalado por la clase política y decenas de medios por abrir negocios con dinero público para Ismael Hernández Deras, se dirige a la gente con humor prosaico- tal como lo hizo en la reunión con los industriales gómezpalatinos “ (En Japón) le descubrieron otro uso al agua del drenaje, sólo se le agrega un poco de azúcar y se tiene agua de tamarindo( Jorge Herrera, dix it) – tratando de explicar el supuesto programa de préstamos para la vivienda.

“Los créditos para la vivienda serán para que aquellos que tienen casa chica, tengan casa grande, y para aquellos que ya tienen casa grande, que pongan su casa chica”, dice Herrera Caldera, un personaje que la propaganda priista quiere vender como un candidato con gran moralidad.

Sobre el estrado, la aspirante a diputada por el XII Distrito, Juan Leticia Herrera,- ex alcaldesa, ex diputada federal, pero también la continuadora del endeudamiento de la ciudad, que inició su papá Carlos Herrera, quien le heredó el puesto-, se estira desesperada la blusa que se pega al cuerpo con el calor, frotándose enseguida la cara, roja por el excesivo calor en el recinto.

Sergio Uribe Rodríguez, – vocero del grupo Carlos Herrera, candidato a diputado por el XII Distrito, ex diputado local en la LXIII legislatura; por cierto votó a favor de proteger a Ángel Sergio Guerrero Mier, por la deuda ilegal dejada; diputado federal suplente de Juana Leticia Herrera, Regidor del actual ayuntamiento de Gómez Palacio, que dejará más de 400 millones de deuda-, se mese los cabellos desesperado. La ajustada guayabera verde de lino que lo ha acompañado a lo largo de la campaña, se encuentra mojada en los sobacos y excesivamente levantada en la cintura.

El candidato al XII Distrito, Sergio Uribe, nunca ha terminado los puestos de elección popular para los que fue elegido.

Rocío Rebollo Mendoza, quien busca relevar al alcalde sustituto Mario Calderón Cigarroa, de un trienio que inició su hermano el diputado federal Ricardo Rebollo, se ve cansada. Harta. Esperando que Herrera Caldera, termine el insulso y vulgar discurso.

Allí sobre la tarima, Rigoberto Flores, presidente del PRI municipal, es convidado de piedra.

Jorge Herrera, anuncia que se rifarán 12 bicicletas. Levanta los brazos, deja ver la sudoración excesiva de las axilas.

En su discurso, obliga que Uribe Rodríguez, se comprometa a sumar 10 velocípedos más. Luego implica a Leticia Herrera, quien asume dar 10 biciclos. Finalmente, envuelve a Rocío Rebollo, con agregar otra decena de bicis, hasta decir que él quiere donar otra decena.

A las 8 y 10 minutos, Jorge Herrera, con humor negro dice que ya se saborea la rica comida que viene, “pues ya vi la cebollita que les pusieron en las mesas”.

Los meseros empiezan a repartir los platos con las 2 cucharas de barbacoa con poquitos frijoles fritos, mientras los candidatos priistas salen rápido por la puerta lateral del gimnasio a toda velocidad.

Luego, sólo una estela de polvo levantada por los raudos vehículos que salen huyendo rumbo al periférico Ejército Nacional, es la prueba que los aspirantes priistas no comparten la barbacoa, los frijoles y las tortillas, con quienes por ahora, escucharon los ruegos de los candidatos priistas para que voten por ellos.

jmonrreall@yahoo.com

Mostrar más
Back to top button