
La versión salió de la FGR
Ricardo Ravelo
Octubre 1 de 2026
Por enésima vez circula el rumor de que, ahora sí, la Fiscalía General de la República (FGR) cuenta con una carpeta de investigación en contra del expresidente Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray –exsecretario de Hacienda y exsecretario de Relaciones Exteriores –que los pondría en el banquillo de los acusados.
Las versiones al respecto han abundado. En otros momentos, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, dio cuenta de que la dependencia su cargo investigaba las cuentas de Peña Nieto y de sus familiares. Pero luego no se dijo más. El exmandatario, quien vive en Madrid, España, parecía blindado y esto dio pie, en más de una ocasión, para cuestionar que la actual transición que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República había sido pactada.
Pero desde ayer circulan versiones en el sentido de que esta vez la FGR sí va contra Peña Nieto y sus presuntos cómplices.
Y es que a un año de que Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos, presentó una denuncia de hechos en contra de dieciséis políticos del PRI, PAN y MORENA –entre ellos los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto –la investigación de la FGR resultó un fracaso rotundo.
Después de que se mencionaron a varios políticos presuntamente implicados en una amplia red de corrupción y saqueo contra Pemex un solo exfuncionario está en la cárcel. Se trata del exsenador José Luis Lavalle, del PAN, quien está acusado de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita, asociación delictuosa y cohecho.
En la carpeta de investigación que afina la FGR, el expresidente Peña Nieto y el excanciller Luis Videgaray –uno de los hombres más poderosos durante el sexenio pasado –serían acusados de asociación delictuosa, cohecho y lavado de dinero. En esta investigación también estaría implicado Ricardo Anaya, excandidato presidencial, quien después de recibir un citatorio para presentarse ante un juzgado decidió huir del país porque, según explicó, el presidente Andrés Manuel López Obrador pretende meterlo a la cárcel.
Este hecho desató polémica, sobre todo, porque el presidente López Obrador dijo hoy que Anaya debe presentarse ante la autoridad competente y defenderse. “El que nada debe nada teme”, reiteró en su conferencia mañanera.
El diario “Reforma”, al respecto, publicó una nota que confirmaría las investigaciones federales contra Peña Nieto y Videgaray. Expuso en una de las partes medulares de la nota: “La FGR tiene lista una imputación por los delitos de asociación delictuosa y cohecho: también por sobornos que entregó Emilio Lozoya para que se aprobara la Reforma Energética”.
En otros espacios noticiosos algunas notas van en ese mismo tenor
En 2020, el fiscal Alejandro Gertz Manero le concedió una entrevista al diario español “El País”. Le preguntaron si el expresidente Peña Nieto era objeto de investigaciones federales en México, a lo que Gertz contestó que no podía confirmar porque violaría la secrecía de las investigaciones. Con base en esta respuesta, el funcionario confirmaba la existencia de la investigación, pero no quiso entrar en los pormenores por las razones que expuso.
El quebranto causado en Pemex durante el sexenio de Peña Nieto resulta, hasta ahora, incuantificable. Lo cierto es que la paraestatal está en quiebra y la falta de inversión en sus instalaciones es más que evidente ahora que se han presentado accidentes fatales, explosiones en plataformas, fugas y otras averías que le han costado millones de dólares a la empresa.
Otro tema pendiente es la cauda de millones que otorgó la empresa Odebrech desde que Peña Nieto era candidato a la presidencia de la República a través de Emilio Lozoya, quien se daba el lujo de cobrar un millón de pesos por una cita que concedía a los inversionistas.
El caso de Odebrech y su relación con Emilio Lozoya se comenzó a ventilar en Brasil, durante el juicio que se abrió en contra de los directivos de esa empresa que otorgó sobornos millonarios en varios países de América Latina para obtener contratos millonarios. En todos esos enjuagues estuvo implicado Lozoya Austin, quien además tuvo que huir del país por el mega-fraude cometido contra Pemex por la compra de la empresa Agronitrogenados, la cual fue vendida a precio inflado por el dueño de esa compañía, Alonso Ancira Elizondo, quien también huyó a España. Tuvo que ser extraditado de ese país para que enfrentara a la justicia mexicana.
Al final negoció la devolución –y en pagos – de los más de 200 millones de dólares de sobreprecio que Pemex pagó por la empresa que, en estricto sentido, era una verdadera chatarra. Sólo así pudo recuperar su libertad.
A casi tres años de gobierno, en el gobierno de la Cuarta Transformación todo está por hacerse. Sigue el problema del robo de combustibles –el llamado huachicoleo –, la pandemia continúa sin ser domada, pues la vacunación no se acelera por más que los contagios van en aumento lo mismo que las muertes.
Galopante, la corrupción prevalece y, por si fuera poco, recientemente se llevó a cabo la consulta ciudadana para determinar si los expresidentes deben ser o no llevados a juicio. La respuesta ciudadana fue que no y de esa forma ningún exmandatario podrá ser indiciado, de ahí que existan dudas respecto de si Enrique Peña Nieto, como lo sostienen las versiones, realmente será llevado al banquillo de los acusados.
Hay demasiadas dudas al respecto, ya que, como se ha afirmado reiteradamente, el gobierno que encabezó López Obrador es producto de una transición pactada.

