
Se mantuvo durante años en el primer círculo de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, abatido a principios de este año por las Fuerzas Armadas, pero Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, tejió una amplia red de complicidades en Veracruz, Puebla, Tabasco y Oaxaca para controlar más de 50 municipios.
*Sus ligas políticas y criminales lo enlazaron con Amílcar Olán, “Andy” López Beltrán, Adán Augusto López y sus tentáculos llegaron hasta la familia del capo norteamericano del huachicol James Jensen, acusado de robarle petróleo crudo y gasolinas a Pemex para luego introducirlas a México como huachicol fiscal.
*De acuerdo con el periodista Luis Chaparro, conductor del noticiero “Pie de Nota”, “El Tanque” tenía protección política. En Veracruz —dijo— contaba con los servicios de José Luis Peña Peña, esposo de la gobernadora Rocío Nahle, y operador de los contratos millonarios que se asignan directamente a socios y cómplices.
Ricardo Ravelo
Octubre 15 de 2026
Veracruz. – Era uno de los líderes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) más temibles. Violento sin límite, amo y señor de la saña; extorsionador como pocos, impuso su ley en más de 50 municipios del golfo de México. En Veracruz vivió impune, protegido por las redes del poder, desde el sexenio de Miguel Ángel Yunes hasta el actual. Su mala racha llegó cuando apareció el grupo Sombra, el cártel que opera como brazo armado del gobierno de Rocío Nahle. Ahí empezó su declive.
Durante años estuvo muy cercano a Nemesio Oseguera, “El Mencho”, quien le depositó su confianza y, hasta donde se sabe, no lo defraudó. Hizo crecer al CJNG. Se trata de Iván Cazarín Molina, conocido en el mundo del hampa como “El Tanque”, quien después de una larga carrera criminal vio caer su imperio el pasado 5 de octubre, cuando las fuerzas federales lo detuvieron en Zapopan, Jalisco, uno de sus múltiples feudos.
Se le atribuyen actos de narcoterrorismo, como el derribo de un helicóptero en 2015, en Jalisco, donde murieron varios efectivos del Ejército Mexicano y policías. En esos tiempos no pudo ser detenido. Quizá por pifias de la policía, o porque estaba muy bien protegido.
Impune, logró extender sus redes hacia el golfo de México. Según la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana (SSPC), que encabeza Omar García Harfuch, “El Tanque” llegó a controlar más de cincuenta municipios en los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla. Todos los alcaldes estaban a su servicio. Las policías también.
En Veracruz —ahí donde el grupo Sombra ahora tiene el control territorial y armado gracias a la protección que le otorga el gobierno de Rocío Nahle— “El Tanque” operaba en el puerto jarocho, Boca del Río, Alvarado; sus redes llegaban hasta Minatitlán, Coatzacoalcos, Nanchital, Acayucan, Orizaba y Córdoba, mientras que los jefes regionales de Juchitán, Campeche y Ciudad del Carmen le rendían cuentas. “El Tanque” era el jefe máximo del crimen, dominador de negocios ilegales como la extorsión, secuestros, venta de protección, cobro de piso, regenteo de giros negros y huachicol fiscal.
De acuerdo con el periodista Luis Chaparro, conductor del programa “Pie de Página”, transmitido por Youtube, uno de los personajes que aparecen en la nómina de “El Tanque” —y del CJNG— es José Luis Peña Peña, esposo de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle.
Peña Peña es el hombre de los grandes negocios, contratos millonarios asignados en forma directa en Veracruz, operaciones que realiza desde que empezó la construcción de la refinería de Dos Bocas, el gran fraude del sexenio de López Obrador.
Actualmente, a Peña Peña se le acusa públicamente se encabezar el grupo criminal “La Sombra”, que en el sexenio de Nahle se convirtió en un brazo armado, así como operaban Los Zetas en Tamaulipas, para eliminar rivales en el mundo del crimen, opositores políticos y hasta periodistas críticos que exhiben la corrupción de ese gobierno.
Es probable que, con base en sus antecedentes mafiosos, Cazarín Molina sea extraditado a Estados Unidos. Y también es posible, porque su nombre ya suena y mucho, que su sucesor en el mando de todas esas plazas mencionadas sea uno de sus sobrinos que responde al nombre Jahir Cazarín Ramos, quien aprendió el oficio de matar desde muy joven. Se dice que no le tiembla la mano para disparar y goza ejecutando a sus rivales. Todo indica que en la cúpula del CJNG ya lo tienen como la principal opción para suplir a su tío.
“El Tanque”, Amílcar Olán y “El Andy”
Detrás de la historia criminal de “El Tanque” hay otras que lo vinculan con el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador —“Andy” López— a través de sus socios y/o testaferros: Amílcar Olán y su hermano, quien dice llamarse Alberto Olán.
Investigaciones periodísticas, una de ellas publicada por Latinus, así como otras fuentes consultadas, sostienen que en agosto salió a flote el nexo entre “El Tanque”, Amílcar y su hermano Alberto. Se trata de grabaciones que, se asegura, ponen al descubierto la red de corrupción de los hijos del expresidente López Obrador en la que Los Olán confiesan que el cártel de Jalisco colaboró con ellos en múltiples negocios de alto nivel económico.
En esos audios —sostienen las fuentes consultadas— se revela que durante años el llamado “clan” conformado por Amílcar Olán, su hermano y “Andy” López Beltrán operaron apoyados por el cártel de Jalisco sin obstáculos; esas mismas fuentes aseguran que, apoyados por “El Tanque” y otras piezas del grupo criminal incursionaron en negocios ilegales como la extorsión, el robo de combustibles, entre otros.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de un reporte, relacionó a “El Tanque” como un hombre del primer círculo de Nemesio Oseguera, fundador del CJNG, asesinado en un operativo a principios de este año.
El informe de la dependencia estadunidense señala, además, que “El Tanque” estaba ligado a una red de robo de combustibles a Petróleos Mexicanos, mediante la succión de cientos de kilómetros de ductos para extraer gasolinas que, por otra parte, comercializaban mediante otra red de cómplices que a sangre y fuego imponían a los dueños de las estaciones de servicio a comprar el producto robado.
Otro dato revelador sobre la historia criminal de Cazarín Molina establece que tuvo conexiones con la familia estadunidense Jensen, acusados de robarle miles de millones de litros de gasolinas a Pemex para luego introducirlas como huachicol fiscal.
La cabeza del cártel estadunidense del huachicol responde al nombre de Jame Jensen, quienes estarían en una lista para ser extraditados y juzgados en México, pero hasta ahora no se ha formalizado dicho trámite.
“El Tanque”, la cabeza criminal del CJNG, también estaba relacionado con “La Barredora”, cártel fundado por Adán Augusto López Hernández cuando era gobernador de Tabasco y cuyo principal cabecilla era Hernán Bermúdez Requena, entonces secretario de Seguridad Pública en ese estado, actualmente preso en el penal del Altiplano. Bermúdez huyó de México a principios de este año cuando supo que iba a ser detenido.
Nadie sabe cómo salió de México, pero meses después fue ubicado en Paraguay, en una zona de alto nivel económico, donde fue capturado. Tras ser detenido, el gobierno paraguayo lo expulsó del país. Resultó un misterio su traslado a México, pues el avión tardó casi 20 horas en aterrizar en Toluca, pues antes hizo algunas escalas en Centroamérica que siguen sin aclararse.
En la información contenida en los audios sobresalen varios datos, entre otros, que en el año 2023 Amílcar Olán —de acuerdo con Latinus— encargó a su hermano asociarse con el CJNG. Amílcar le telefoneó a un empresario. Su nombre: Ángel Montero. En la charla, el socio de “Andy” dijo que su hermano era una persona cercana al CJNG.
Según Latinus, estas fueron sus palabras: “Mi hermano va a estar al mando de todo, ya habló con toda la gente de allá, de la malandrada…Él maneja todo eso, los conoce a todos, todos (ellos) son sus brothers, sus compas.
Y en otra llamada, realizada ese mismo año, Alberto le dice a su hermano Amilcar que gracias a su cercanía con (Iván Cazarín Molina) “El Tanque”, el CJNG dejó de extorsionar a un empresario y proveedor de balasto en el sur de Veracruz.
Con base en estos elementos, también se afirma que el hermano de Amílcar Olán —quien al parecer ya no radica en Suiza desde que fue descubierto por un reportero de Televisión Azteca— tiene acusaciones por homicidio, robo, asociación delictuosa, entre otros delitos, pero nunca ha sido llamado a cuentas por ninguna autoridad. Está blindado, se asegura.
La historia de “El Tanque” con los hermanos Olán y “Andy” López Beltrán cobra sentido porque, el lunes 5, compareció ante la cámara de diputados el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, como parte de la glosa derivada del segundo informe presidencial.
En su comparecencia, algunos diputados le preguntaron si la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tiene investigaciones abiertas en contra de Amilcar Olán, señalado de estar implicado en el tráfico de combustibles de dudosa procedencia, asociado presuntamente con “Andy” López Beltrán.
El funcionario negó que haya investigaciones
Ante la insistencia, aceptó que el tráfico de combustibles es un delito que preocupa a la dependencia que encabeza y a todo el gobierno federal, pero reiteró que no hay investigaciones contra Olán Aparicio, pues dijo que la secretaría de Hacienda actúa con base en lo que le solicita la Fiscalía General de la República (FGR). Días antes, la fiscal General de la República, Ernestina Godoy, dijo que la dependencia que encabeza no tiene elementos suficientes para investigar a Andrés López Beltrán —“El Andy”— ni a quienes están vinculados con él como socios, es decir, los hermanos Olán Aparicio, quienes habrían operado el tráfico de combustibles a gran escala durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Lo que los legisladores no le preguntaron al titular de Hacienda fue si la UIF detectó la transferencia que, meses atrás, realizó Amílcar Olán por la suma de 3 mil millones de pesos desde Tabasco a Suiza.
Supuestamente, la UIF recibe alertas frecuentes sobre operaciones inusuales, a las cuales les hace un seguimiento para conocer su origen, pero en el caso de Amílcar Olán no hubo rastreo porque supuestamente jamás se enteraron.
Esos 3 mil millones de pesos, de acuerdo con otros datos consultados, serían parte de las ganancias de Amilcar Olán por algunos de los negocios que realizó con “Andy” López Beltrán.
Con esa módica suma, Olán Aparicio se instaló en Suiza, cerca de la frontera con Italia, en un departamento de lujo por el que pagaba unos 350 mil pesos mensuales.
Sin embargo, la UIF, ni el SAT y menos la FGR se dieron cuenta de esas operaciones. ¡Qué raro!
Los legisladores de la “oposición” tampoco le preguntaron al secretario de Hacienda si Amilcar Olán y su socio “Andy” han pagado sus respectivos impuestos. Se entiende que por el tráfico de combustibles no se paga tributo, pues es un negocio ilegal que consiste, entre otras cosas, en evadir al fisco con documentos falsos obtenidos de la corrupta red de aduanas que ambos controlaban y tenían a su servicio. Tan blindado está el huachicol fiscal para no pagar impuestos que la hacienda pública ha sufrido pérdidas por más de 650 mil millones de pesos. Y lo que falta.
Lo que tampoco se ha dicho oficialmente es si, tras la detención de Iván Cazarín Molina, “El Tanque”, se abrirán carpetas de investigación contra sus socios y cómplices; la secretaría de Seguridad Ciudadana, a cargo de Omar García Harfuch, tampoco ha informado, hasta ahora, si se aplicará la operación enjambre en las más de 50 alcaldías que controlaba el capo del CJNG en los estados de Veracruz, Puebla, Oaxaca y Tabasco.

