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Chilchota, propiedad de la familia de la ex presidente, Leticia Herrera Ale, crea laguna contaminante con desechos de leche

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La quesería tiene al menos 30 días vertiendo bazofias de lácteos al Río Nazas, sin que la rimbombante policía ambiental de la alcaldesa Betzabé Martínez Arango, haga nada

*CONAGUA y SEMARNAT, también han hecho mutis, junto con loa ambientalistas laguneros

Juan Monrreal López

Noviembre 3 de 2026

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Gómez Palacio, Durango. – La quesería Chichota, propiedad de la familia de la ex presidente municipal, Juana Leticia Herrera Ale, conocida también como “La Tía”, se encuentra vertiendo desechos de lácteos sobre el lecho del Río Nazas, desde hace cuando menos 30 días, lo que ha ocasionado que se forme una laguna con los desperdicio de la leche que no han podido ser maquilados por descomposturas en el sistema de procesamiento de los lácticos, sucedidos a principios de octubre, según dijeron diversas fuentes en anonimato a Demócrata Norte de México.

Ubicada sobre el bulevar Ejército Mexicano al costado del Río Nazas, Chilchota, empresa emblema que ha utilizado la familia Herrera Ale-Herrera Reza, como origen insuficiente de la tremenda fortuna económica que poseen,- ranchos, hospitales, hoteles, fraccionamientos, empresas en toda la Comarca Lagunera (de Durango y Coahuila) y otros partes del país-, y, que anteriormente ya ha sido denunciada por empresarios de la zona industrial sin que se les aplique ninguna investigación, multa o castigo por contaminar el drenaje del área fabril, que resulta en taponamientos en la red de cloacas de esta superficie que alberga la zona económica más productiva del estado de Durango.

Con 30 días continuos de descarga impune de la escoria láctica al lecho del Río Nazas, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la igual que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), junto con la policía ambiental formada por la presidente municipal morenista, Betzabé Martínez Arango, – sometida al clan Herrera Ale-Herrera Reza, por la ambición de que la apoyen para ganar la gubernatura de Durango-, que multa a los vecinos de colonias populares, pero no a los industriales que puedan patrocinar su campaña, entre éstos, al grupo que encabeza la priista, ex presidente municipal, Juana Leticia Herrera Ale, cuya familia es propietaria de la quesera Chichota.

Según la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), Chilchota, tendría que haber sido obligada a controlar el vertedero de desechos lácticos al lecho del Río Nazas, en los primeros días del derrame, al mismo tiempo que debería haber multado con gruesas multas económicas e incluso la investigación de su representante legal con la intención de multarlos o incluso, recluirlos a la cárcel, según la LGEEPA.

Las multas a las empresas que contaminan lechos de río y cauces, son múltiples, según las leyes federales, estatales y municipales, pero la realidad indica que no existe penalidad alguna para Chilchota, tampoco posicionamiento público de ninguna dependencia federal, estatal o municipal respecto a la contaminación incesante de esta quesería.

Mientras la contaminación avanza con la formación de la laguna de escoria láctica, los ambientalistas laguneros que se alardean salvaguardar el Río Nazas, no se han pronunciado en estos 30 días, – quizá por el temor infundido por la familia de la ex presidente Juana Leticia Herrera Ale, según declararon a este medio en anonimato-, tanto los delgados federales de SEMARNAT, Marco Antonio Ávila Chávez. PROFEPA y el gerente del Distrito 017 de CONAGUA Rogelio Ortiz Alvarado, han hecho caso omiso de este vertedero de grandes dimensiones que la quesera Chilchota, ha formado en el Río Nazas en estos últimos 30 días, al igual que la directora de Ecología y Protección al Ambiente municipal, Ilse Estefanía Segura Zarzosa, presentada con bombo y platillos por la alcaldesa morenista, – cuasi empleada de la familia Herrera Ale, Herrera Reza-, Betzabé Martínez Arango.

Así, treinta días de utilizar la cloaca de basuras de leche hacia el Río Nazas, para arrojar de manera incesante los desperdicios de cuajadas, se ha formado una laguna de unos 25 metros de ancho, por 70 metros de largo por más de un metro de profundidad, alrededor de 2000 metros cúbicos de esas bazofias salidas desde el mezanine averiado de Chilchota.

El tiradero de escoria de leche al cauce del Río Nazas, por Chilchota, tiene cuando menos 30 días

Según fuentes diversas de Demócrata Norte de México, el tiradero de escoria lacticínea inició desde los primeros días de octubre.

El motivo fue el desplome de un mezanine de producción que hasta la fecha no han podido reparar con las consecuencias del derramadero, ya mencionadas.

De acuerdo a los trabajadores de la empresa y algunos prestadores de servicios de la firma quesera, la avería tiene por delante muchos días sin ser subsanada, aunque, “los Herrera” no han recibidos apercebimiento alguno por las autoridades correspondientes, porque son una “familia muy pesada”, dicen en anonimato a Demócrata Norte de México.

Demócrata Norte de México, intentó entrevistar a algunas personas que presumen de ambientalistas e incluso de defensores de este flujo de agua que dio identidad a la Comarca Lagunera.

Ninguno, quiso declarar por temor a la familia de la ex presidente municipal, la priista, Juana Leticia Herrera Ale “La Tía”; indiciada, por cierto, por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Durango (FECCED), por no soportar con documentos y obras, el destino de más de 500 millones de pesos, que no pudo justificar en su pasada administración del año 2016 al 2019.

No está demás, mencionara que en el reciente ejercicio como alcaldesa 2022-2025, Leticia Herrera, nunca recibió la aprobación de las cuentas públicas en esos 3 años, presumiéndose, – otra vez-, grandes desvíos millonarios de las Cuentas Públicas municipales.

Por lo pronto, sigue impune.

Lo que estipulan como sanciones las leyes federales en el caso del tiradero de bazofias lácticas

Las sanciones federales de PROFEPA, y de la Ley de Aguas Nacionales especifican que la descarga de aguas residuales las multas van de 250 a 26 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAS).

De acuerdo a la LGEEPA, las multas van de 20 mil hasta 50 mil días de salarios mínimos, además de la clausura temporal o definitiva, junto con arresto administrativo por 36 horas en casos graves.

En caso de que las dependencias federales encuentren elementos de faltas penales, las sanciones estipuladas en los códigos federales son aplicar hasta 10 años de prisión para quienes contaminen ríos, cauces de aguas, con contaminantes residuales o sustancias peligrosas.

Por el momento, los titulares de las dependencias federales, brillan por su ausencia, al igual que la policía ambiental del ayuntamiento, junto con la directora de Ecología y Protección al Ambiente, Ilse Estefanía Segura Zarzosa, presentada con encomio por la alcaldesa morenista, – cuasi empleada del clan Herrera Ale, Herrera Reza-, la duranguense Betzabé Martínez Arango.

Ya se verá en que deriva esta formación de la laguna lacticínea en el cauce del Río Nazas.

jmonrreall@yahoo.com

X: @jmonrreall

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