Salud

Porquerías en la Bolsa mexicana de valores

 
Juan Monrreal López
5 de junio de 2008

Torreón, Coahuila.- La empresa Genomma Lab, productora y revendedora de productos conocidos popularmente como “milagro” está a punto de ingresar a la Bolsa Mexicana de Valores con el objeto de “cotizar” y satisfacer sus demandas de orden económico.

Aunque no existen cifras claras, de acuerdo con un periódico de circulación nacional, la empresa estaría valuada en unos 300 millones de dólares.

El crecimiento explosivo de Genomma en los últimos años se explica por el enorme consumo de sus productos promocionados en medios masivos, principalmente la televisión. En 2005 una bomba le estalló a Genomma al ser acusada por José Ángel Córdova Villalobos –entonces diputado y actual secretario de Salud- de utilizar publicidad engañosa para lograr la venta de sus productos, algunos de los cuales fueron calificados como “porquerías”, según lo publicó la revistaImagen Médica.

Consultado por Demócrata Norte de México, un analista financiero advierte que si Genomma llegara a cotizar en la Bolsa, existiría un riesgo potencial para los que intentaran comprarle acciones o invertir en dicha empresa, pues asegura que Genomma es una empresa inestable que basa la certeza de su crecimiento en la televisión.

El especialista asegura que al utilizar publicidad engañosa, la empresa está cometiendo un fraude, pues mediante el engaño incita al consumidor a comprar sus productos haciéndolo caer en el error. Explica que este tipo de casos son comunes en México, dada la corrupción que los volúmenes de venta les permiten pagar a estos empresarios.

Otro punto débil, señala, es que los posibles inversores verían mermado, incluso perdido su dinero en el muy probable caso de que las autoridades sanitarias del país decidieran poner un hasta aquí a la empresa al retirar sus productos del mercado, como ya pasó una vez precisamente en 2005.

Y mientras los despachos de contadores autorizados por la Bolsa hacen hasta lo imposible por arreglar los números de la empresa, para nuestros lectores se transcribe aquí el reportaje publicado por Imagen Médica en marzo de 2005.

Las porquerías de Genomma Lab, Innova Sistem, Suave y Fácil… Engañan con productos milagro

Intentan diputados frenar voracidad de “empresarios”

Jani Luna González
1 de Marzo 2005

Con el principio de un engaño maquinado, promueven soluciones mágicas tanto para evitar la caída del cabello, como para regenerarlo; dicen que pueden “prevenir y eliminar” de tajo las hemorroides, o bien, “reparar” cartílagos dañados. Ofrecen productos que “ayudan” a defecar de manera “limpia y sin cólicos”, y hasta para “auxiliar” a quienes sufren estados depresivos y de ansiedad.

Usando los medios masivos de comunicación, principalmente la televisión, lanzan al por mayor mensajes subliminales saturados de erotismo, con lo que estimulan en miles de incautos la compra de productos tendientes a tener sexo “poderoso y placentero”; para lucir piernas “acariciables” sin várices, o para bajar de peso logrando obtener la “silueta deseada”. Según la Secretaría de Salud (SS), el aumento en el consumo de estos productos, llamados “milagro” y catalogados como “suplementos alimenticios”, genera daños a la salud de los consumidores y tiende a convertirse en un serio problema de salud pública.

Amparados en las lagunas de la ley, en posición de franco desafío a las autoridades correspondientes, y dispuestos a pagar las multas que les imponga la autoridad, no hay quien pare a empresas como Genomma Lab, Innova Sistem, y Suave y Fácil, entre otras. Y es que con el poder que les dan las ganancias producto del engaño han tendido a su derredor un manto de impunidad.

En lugar de aplicar la ley, la menguada Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), intentó “negociar” con los voraces empresarios el “respeto” a la Ley General de Salud (LGS); pero en obvio, el comisionado Ernesto Enríquez Rubio de inmediato fue rebasado.

Intervino entonces la Cámara de Diputados, que para tratar de detener la voracidad de los empresarios, elaboró una iniciativa tendiente a eliminar de plano el uso de la publicidad engañosa en los productos milagro, iniciativa que una vez aprobada por mayoría, pasó al Senado de la República, donde se espera su ratificación.

Pero ni así, el 4 de febrero la Cofepris envió un oficio a Vicente Yáñez Solloa, presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), en donde le indica que esa Comisión está llevando a cabo acciones para “regularizar la publicidad de productos a los que se le atribuyen cualidades que no han sido demostradas”, y le advierte que los productos milagrosos serán objeto de “aseguramiento”.

La lista de productos que según serán asegurados es encabezada por los que “fabrica” Genomma Lab; resaltan Cicatricure, Fatache Medic, Felgo, Goicotabs, M Force, Metabol Tonics, Optical 20 20, X Ray, y Sport Nutrition, de entre varias docenas. En el documento, la Cofepris trata de nuevo ser autoridad, y le dice a Yáñez Solloa que las “medidas de seguridad” sobre los productos milagro se aplicarán 15 días después de la fecha del comunicado. Nada pasó, hasta hoy, tiendas como Aurrerá, Gigante y Comercial Mexicana mantienen sus aparadores farmacéuticos saturados de productos milagro.

Otro de los principales aliados de los fabricantes de milagros, la cadena Sanborns, del “magnate” -gracias a Carlos Salinas- Carlos Slim, también se pasó por el arco del triunfo las disposiciones de la Cofepris.

NEGOCIAR LA LEY

En entrevista exclusiva con Imagen Médica, el diputado presidente de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, José Ángel Córdova Villalobos, cuenta que la iniciativa surgió luego de que “empezó a haber una algarabía por tener estos anuncios cada día mayores y cada día con más inventos y con más mentiras”; revela que el año pasado su Comisión solicitó a la Cofepris un informe “para ver que estaba haciendo para detener esta publicidad engañosa en sustancias que no eran medicamentos, y que estaban evidentemente exagerando sus posibilidades terapéuticas”.

Les dijo el comisionado: “ya hemos hecho aseguramientos en algunas farmacias, estamos negociando, tratando de que los productores respeten la ley”. Incluso, agrega, nos mandaron un “convenio de ética” que habían firmado, y en las que las empresas más importantes, como Genomma Lab, “se habían comprometido a no estar haciendo publicidad que estuviera fuera de la ley”. Sin embargo, dice el diputado, “no cumplieron, porque en lugar de ver una disminución, cada día veíamos mayor cantidad de anuncios, y esto preocupó porque no estaban haciendo efecto los convenios de buena voluntad, entonces, se vinieron las iniciativas de ley”.

Córdova Villalobos explica así el alcance de la iniciativa aprobada: “se establece la procedencia del aseguramiento de las mercancías, y no nada más en el punto de venta, sino desde el punto de distribución, en aquellos artículos que hayan sido promovidos violando la ley, o sea, exagerando sus propiedades”.

Y asegura que algunas tiendas que venden los productos milagro pidieron información a la Cofepris, para ver cuáles eran los que no cumplían, “y ya les han dejado de comprar”.

En el primer lugar de la lista negra de la Cofepris aparece Cicatricure, de Genomma Lab:

— ¿Cicatricure es uno de los malos?, se pregunta al diputado.

— No es que sea malo, yo quisiera que esto quedara claro. Estos productos se catalogan dentro del grupo que se llaman “suplementos alimenticios”, y para los suplementos alimenticios es mucho más fácil conseguir el registro. Dicen los productores: “es que nosotros tenemos registro de la Secretaría”. La autoridad responde: “sí, pero como suplemento alimenticio, y lo que está en discusión no es que tengas o no tengas registro; sí lo tienes, pero en el momento que violas la ley exagerando en la publicidad, en ese momento la autoridad puede confiscar la mercancía, o asegurarla, y te haces acreedor a una sanción”.

Agrega el diputado que los productores se “lavan las manos” porque ellos mismos dicen en sus cajitas: “este producto no es un medicamento, y va bajo la responsabilidad de quien lo prescribe y quien lo utiliza”. Están diciendo, enfatiza, “pues mira, si no te sirve, pues yo te dije”. Se pregunta: ¿pues entonces por qué dicen que hace tantas maravillas, que quita las cicatrices y que quita las ronchas y que no se qué?, además, no son baratos, una cajita de Asepxia cuesta como 200 pesos.

— ¿Asepsia está en la lista?

— No está dentro de los que mencionó la Cofepris, pero entiendo que sí ha habido violaciones por parte de Asepxia también a la publicidad, es una de las sustancias que pueden ser, en un momento dado, aseguradas.

— ¿Qué consecuencias puede traer a la salud de una persona que se someta, por ejemplo, no tanto a Cicatricure, pero digamos a…?

— Bueno, la cicatriz se le puede hacer peor

–¿Sí?

— Sí, hay pacientes que han referido que se les ha hecho peor la cicatriz.

–¿Hay denuncias?

— Es que la gente no está enterada, como es un anuncio que sale en la tele, lo ve y lo compra y muchas veces no saben cual es el procedimiento, pero cuando hay un daño a la salud, de cualquiera de estos productos, claro que tienen todo el derecho a presentar una denuncia, y entonces la autoridad sanitaria podrá actuar con más ganas todavía para retirar del mercado ese producto. Si se hace con los medicamentos, que pasan años de prueba -a veces hasta 10 años-, y cuatro procesos de análisis. El problema del que se aprovechan muchas de estos productores es que la mayoría de las enfermedades y sobre todo algunas de ellas, como la impotencia sexual, y como la obesidad son ocasionados por factores sicológicos, y esto se comprueba con el efecto placebo.

El efecto placebo es que cuando quieres probar que un medicamento sirve, haces una pastillita igualita al medicamento, pero en lugar de ponerle la sustancia con el principio activo, le pones almidón o azúcar, entonces se les da a grupos controlados de enfermos, y después se recogen sus opiniones.

En algunos casos, que llegan a ser de hasta el 60 por ciento, se mejoran con la azuquitar o el almidón, lo que quiere decir que las enfermedades tienen mucho de sicológico. Entonces, en estos casos los productores se van hacia la parte sicológica porque dicen: “mira, te vas a poner muy bien”; a veces puede ser que funcione, pero no porque la sustancia que le están vendiendo sirva, sino porque viene por el otro efecto.

— ¿Qué hizo la Cofepris, los sancionó, los va a retirar, qué sigue?

— Están asegurando. Hasta ahorita, antes de modificar la ley, la sanción era de mil a cuatro mil salarios mínimos, ahora la sanción va a ser de cuatro mil a 10 mil salarios mínimos.

Pero esto no se va a quedar ahí, porque hay otra iniciativa que ya aprobamos también en la Comisión de Salud y que está ahorita en la Comisión de Justicia, que implica sanción penal con privación de la libertad, de uno hasta ocho años. Y en donde además, lo interesante, lo que se propone, es que los medios de comunicación, escritos o electrónicos sean corresponsables, es decir, cuando un medio no exige al vendedor la autorización de la Secretaría de Salud sobre lo que va a decir y lo que puede decir y le publicita el spot al vendedor como le da la gana, entonces ya se puede hacer corresponsable, y esto puede implicar también privación de la libertad.

De lo que se trata no es que desaparezcan los productos, si a alguien le sirven, pues felicidades y sígalo comprando, porque no le vamos a quitar su derecho; pero que sepan que no hay ningún estudio científico que los apoye, que no es un medicamento y que no vamos a permitir que se engañe a la gente con la publicidad.

EL DESAFÍO

Córdoba Villalobos sale al paso de las sospechas del consentimiento de la Cofepris al crecimiento desmesurado de los anuncios televisados de los productos milagro, y acota que se debió al marco jurídico “restringido” y a la “cantidad” de personal que tiene la Cofepris para cumplir su cometido.

Además, subraya, hubo un “desafío” de las empresas, ya que, detalla, “ni caso hacían”, porque pagaban una multa de 500 mil pesos cuando llegaban a gastar hasta siete millones diarios de publicidad.

— ¿Qué poder tiene la Cofepris, cualquier empresa o cualquier laboratorio los burla?

— No, es el poder que le demos con la ley, y ahora con la Procuraduría; si pasa la sanción penal, entonces ya se verían más amarrados. Ya el proceso de aseguramiento está teniendo ciertos efectos.

— ¿Además de la ANTAD la medida incluye a Sanborns y a tiendas de ese tipo?

— Sí, a todos.

— ¿Han detectado daños en la salud de alguna persona por haber ingerido por ejemplo, el famoso Siluete 40?

— Nosotros no directamente. Un requisito para poder obtener el registro de un suplemento, es que no tengan en su contenido ningún producto del que esté demostrada su toxicidad, en general, es difícil que hagan mal; aunque algunos de ellos, por ejemplo, X RAY, tiene una sustancia que irrita mucho el estómago y el intestino. Yo soy gastro y sí he visto pacientes que al interrogarlos lo están tomando y llegan con gastritis o con colitis. Pero ese no es el problema, el problema es que a un gordito, mientras está tomando esas porquerías que no le sirven de nada y está gastando el dinero, se le está pasando el tiempo y entonces empiezan a aparecer los problemas: le aumenta la presión, se le fija más colesterol en las arterias, en fin…

Ahí el daño a la salud es que no va con un médico que le de un medicamento que sí le sirva y se va a ir perjudicando, no porque le haga daño tomar la pastilla para bajar de peso, porque no le sirve para nada, pero le está retrasando la oportunidad de tener un tratamiento oportuno.

— ¿O sea que no beneficia, pero sí perjudica la economía?

— Perjudica la economía y además en el retraso a una atención adecuada.

— ¿Es un engaño?

— Es un engaño, y esto es algo que debemos de combatir, no puede permitirse que aprovechando la ignorancia de la gente se le promueva con mentiras, porque esto se vuelve luego una cultura en todo; con la mayor tranquilidad se dicen mentiras y también es una buena parte del problema en nuestro país.

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