Durango

Ismael Hernández Deras, es un peligro para Durango

 

La nueva Secretaría de Trabajo estatal fue inaugurada bajo el manto negro de la quiebra de CODUSA

*Dos días después de la debacle, Ismael Hernández se acordó de la bancarrota del consorcio

 

 

Juan Monrreal López
Octubre 13 de 2008

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Durango, Durango.- A raíz de la declaratoria de quiebra del consorcio empresarial más grande del estado, Corporación Durango S.A. (CODUSA), alrededor de 10 mil empleos se encuentran en riesgo de esfumarse, sin que la amenaza de la cancelación de fuentes laborales signifique preocupación alguna para el gobernador del estado, Ismael Hernández Deras.

El pasado 6 de octubre, a la par que CODUSA,- la mayor productora de papel de México -, comunicaba a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) su insolvencia para cubrir los intereses de la deuda que mantiene con los tenedores de títulos del consorcio con un valor de mil 520 millones de dólares, Ismael retrataba el mundo de ensueño laboral que mantiene en su cabeza, frente a un grupo de paleros relacionados con el sector trabajo.

El pasado 6 de octubre, con ocasión de convertir a rango de Secretaría la antigua Dirección del Trabajo, Hernández Deras, esbozó la fantasía que divisa en el ámbito del trabajo, sin que la debacle del mayor consorcio-patrón de Durango, apareciera en su horizonte discursivo.

Como si nada sucediera, rodeado de un séquito de funcionarios, diputados locales y federales, senadores del PRI y del PAN, representantes patronales; armó una romería para festinar que el significado de la naciente Secretaría de Trabajo de Durango, “es un mensaje positivo y responsable en materia de fomento a las oportunidades de trabajo, de estabilidad laboral”, mientras a poca distancia, CODUSA, anunciaba su inminente quiebra que la colocaba a las puertas de un concurso mercantil que el Juzgado Primero de Distrito en el estado ya autorizó.

Así como los trece muertos que quedaron regados en el estado, entre el 3 y 5 de octubre pasados, no le merecieron mención alguna, o las reiteradas evasivas a las preguntas de los reporteros, para que presentara una postura oficial acerca de las actividades de narcotráfico cometidas por 3 empleados del DIF Durango,- entre ellos el jurídico de la institución -, la quiebra de CODUSA, anunciada el 6 de octubre, no ocupó unos segundos en sus palabras.

Ismael Hernández prefirió cobijarse con el libreto demagógico de que la nueva Secretaría de Trabajo, “se trata de una decisión orientada a responder a la alta prioridad que representa el empleo y la estabilidad laboral”, según pronunció ante miembros del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del estado; Jaime Gutiérrez Núñez y Alfonso Diez Rubio, además del presidente de esa asociación patronal en Gómez Palacio, Valentín Pérez Rodríguez.

Del aplauso también participaron los sempiternos líderes obreros del estado, el ex gobernador José Ramírez Gamero (CTM) y Cuauhtémoc Ibarra Gómez (CROC).

También llegaron los senadores, Andrés Galván Rivas y Ricardo Pacheco; junto a los diputados federales; José Rosas Aispuro Torres, Rubén Escajeda Jiménez, Enrique Benítez Ojeda, y, Jorge Salum del Palacio.

El titular de la nueva dependencia, el bisoño, Miguel Bermúdez Quiñones; feliz; halagó que el punto central para atraer inversiones al estado se encuentra en que los salarios existentes en Durango, son los más bajos de la República.

Pero, ni él, como nuevo Secretario de trabajo, habló de la situación de contingencia de CODUSA, donde 10 mil 500 empleos se encuentran en riesgo.

Tuvieron que pasar un par de días para que Ismael Hernández hablara acerca de la quiebra de la empresa, asegurando que CODUSA no se halla en bancarrota, mientras en la realidad el Juzgado Primero de Distrito de Durango, inició la apertura de un concurso mercantil.

Confundido, Hernández Deras, quien se ostenta como Contador público, dijo que “en ningún momento (se considera como bancarrota) la Bolsa de Valores de Nueva York ha tomado con toda claridad la información y lo ha hecho (sic)”.

Momentos antes había dicho que la insolvencia de CODUSA al igual que el estar metida en concurso mercantil por no contar con fondos que cubran los intereses de los mil 520 millones de dólares que la empresa adeuda “es un mecanismo normal en el sistema financiero, un mecanismo normal que los utiliza cualquier otra empresa transnacional (sic)”, rematando tal como inició: CODUSA, no está en quiebra.

Mientras esto sucedía en la capital del estado, en Nueva York, la Bolsa de Valores del índice Dow Jones, ordenaba una, “temporary restraining order”, contra acciones legales hacia la firma en los Estados Unidos de Norteamérica.

Simultáneamente, CODUSA envió un comunicado a la BMV donde especifica que el Juzgado Primero de Distrito de Durango, otorgó a la compañía medidas precautorias para protección de la misma y de los derechos de los acreedores.

En tanto, Ismael Hernández Deras, confundiendo la realidad con sus fantasías, sigue creyendo que la crisis de CODUSA es una situación normal mediante la cual las empresas reestructuran sus deudas, sin vislumbrar siquiera la probable cancelación de puestos de trabajo en la entidad.

Sin duda, lo peor de la administración de Ismael Hernández, está por venir. Y en verdad, es un peligro para Durango; ya que no sabe qué hacer con el gobierno, más allá de los negocios que urde desde el poder.

 

jmonrreall@yahoo.com

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